Define una idea

Describe la habitación en una frase: rincón tranquilo de lectura, desayuno luminoso o mesa de trabajo. Elige una pieza principal y haz que el resto la acompañe. Una pared, un suelo y algunos muebles pueden ser suficientes.

Coloca primero las formas grandes

Distribuye los muebles antes de añadir adornos. Comprueba aberturas, pasos y espacio para la postura de la muñeca. Mira desde la altura de la cámara o del público. Una silla ordenada desde arriba puede ocultar a la muñeca desde abajo. Fotografía la primera versión para compararla.

Repite pocos colores

Escoge un color principal, un fondo tranquilo y un acento discreto. Repite el acento en dos o tres puntos. Las formas y superficies similares también conectan objetos. Sin embargo, una apariencia de madera no demuestra que el material lo sea; revisa la descripción.

Añade por capas

Avanza desde el fondo hacia delante. Varía las alturas y deja superficies parcialmente libres. Un libro o una taza sugieren actividad sin explicarlo todo. Evita pilas inestables de piezas frágiles. Antes de pegar, revisa la superficie y las indicaciones del producto.

Retira una cosa

Busca elementos que compitan con la pieza principal o impidan la pose. Retira uno y vuelve a fotografiar. Si la escena resulta más clara, conserva ese espacio. Anota medidas, colores y piezas pendientes. Los vacíos también forman parte del diseño.